Los contaminantes de la hidrosfera se pueden clasificar en cuatro tipos diferentes: físicos, químicos, orgánicos y biológicos. Aquí los explicamos brevemente:

  • Contaminantes físicos: En general, se puede decir que son aquellos que afectan al aspecto del agua (se pueden ver) e interfieren con la flora y la fauna, especialmente si flotan o se sedimentan. Dentro de los contaminantes físicos, se incluyen el calor (contaminación térmica) y la radiactividad. Algunos ejemplos son las espumas, los aceites, los plásticos...

Espuma en el agua (ejemplo de contaminación física)
Espuma en el agua (ejemplo de contaminación física)

  • Contaminantes químicos: Son gases y líquidos disueltos que, generalmente, provienen de la industria y de la erosión del suelo. Parte de ellos causan luego la lluvia ácida (óxidos de azufre y de nitrógeno). Algunos otros ejemplos son el amoniaco, el cloro, el ácido sulfhídrico, los pesticidas e insecticidas...
Cloro para piscinas. Disuelto en agua, destruye la vida.
Cloro para piscinas. Disuelto en agua, destruye la vida.


  • Contaminantes orgánicos: Son productos que provienen de desechos humanos o animales. Una vez disueltos o dipersos en el agua consumen el oxígeno de la misma, afectando a la vida acuática. Los principales ejemplos de estos contaminantes son los excrementos y las aguas fecales.

  • Contaminantes biológicos: Dentro de este grupo están los hongos, virus y bacterias patógenas que provocan enfermedades en la fauna y la flora. Sin embargo, hay que tener en cuenta que algunas bacterias son necesarias y positivas para la vida. Es casi imposible erradicar por completo este tipo de contaminación.

Imagen de una bacteria
Imagen de una bacteria

Hay que reseñar que algunas clasificaciones incluyen a los orgánicos dentro de los biológicos, lo que es perfectamente aceptable.